Souleymane, un migrante sin papeles de Guinea, trabaja como repartidor de comida en París. De esta manera, mientras pedalea por las calles de la ciudad, mentalmente repite su historia una y otra vez. Además, está a punto de presentarse a la entrevista para solicitar asilo, lo cual representa la llave para obtener los papeles que le permitirán optar a un futuro mejor en Europa. Sin embargo, el hombre no está preparado para ello.